Los problemas comunes con las válvulas incluyen fugas internas (superficie de sellado desgastada), fugas externas (empaquetadura envejecida) y atascos operativos. El mantenimiento regular requiere limpiar el cuerpo de la válvula, inspeccionar los sellos y lubricar el mecanismo de transmisión. Para medios corrosivos, se deben seleccionar materiales resistentes a la corrosión (como acero inoxidable y cerámica); Las condiciones de alta temperatura requieren atención al impacto de la expansión térmica. El reemplazo oportuno de piezas desgastadas y el funcionamiento estandarizado pueden reducir el tiempo de inactividad no planificado y garantizar el funcionamiento seguro del sistema.
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